¡¡¡BIENVENIDOS!!!
El Blog tiene muchas páginas. En los ARCHIVOS puedes ver todas las entradas de cada
mes en una sola ventana. (TE RECOMIENDO ESTE SISTEMA).

Con el BUSCADOR puedes ubicar algún tema que te interese en particular

9.4.10

Tacuruses en campos del este


En un reciente viaje a la Laguna Merín, yendo en ómnibus por la ruta que va de Treinta y Tres a Río Branco, comenzamos a observar en los campos al costado de la ruta unos montículos muy curiosos que parecían como verrugas del suelo. En algunas partes eran muy abundantes y aparecían muy juntos, como se puede apreciar en las fotos.
Eran tacuruses. Nunca los había visto en tal cantidad.
Enseguida me acordé de Serafín J. García, que había nacido en esa zona precisamente y cuyo libro más conocido lleva ese nombre : “Tacuruses”.


¿Qué es un tacurú?
El diccionario dice : "Tacurú _ 1 - Especie de hormiga pequeña que se caracteriza por formar un hormiguero muy alto, en forma de montículo cónico que puede llegar hasta 60 cm de altura, que hace con sus excrementos mezclados con tierra arcillosa y saliva.
2 - Hormiguero que forma esta hormiga. El plural es tacuruses" .

Se encuentran en campos de Treinta y Tres, de Cerro Largo y los hay también en algunas zonas de Rocha.
Este tipo de hormiga, la que construye los tacuruses, se encuentra también en el norte argentino y en Bolivia.
En algunas zonas al tacurú le llaman CUPÍ, ambos términos son de origen guaraní. Observé que Tacurú está en el diccionario de la RAE, pero Cupí no está.

Buscando información me encontré con un relato que tiene que ver con estos hormigueros y que muestra ese “saber campero” que resulta tan sabroso para las personas de ciudad, cuando las mismas saben apreciarlo.
Se los transcribo….

“ El ex propietario rural Carlos Arreche cuenta que en el año 1959 siendo un mozo de unos 18 años de edad iba acompañado por un peón recién llegado a la zona: Don Honorio Devitta, recorrían los llanos comprendidos entre los bañados de Los Ajos y el arroyo del Sauce Caído, apreciaron que los cupíes cada día tenían mayor altura. Tan es así que andando a caballo se les podía descabezar o romper el copete de los mismos con el pie apoyado en el estribo.
Don Honorio que no era un conocedor de estos ecosistemas le interrogó a Carlos:
• “Esto es normal?”
• “Para mí es nuevo, nunca he visto esto”, respondió el propietario del establecimiento.
• “Esto tiene que anunciar algo” sentenció el peón.
Carlos memorizó que el día que empezó a llover en la ocasión del famoso temporal del año 1959, mientras tomaba mate en la cocina del casco de la estancia de Piedras Blancas observó que en la planchada que rodeaba el aljibe del patio se formó un charco de agua, las gotas que caían formaban “globitos” y Honorio aseveró: “esto es temporal, va a ser grande y ahí está la explicación del cupí”.….
Al cupí en esta región también lo llamamos tacurú, se trata de un montículo de tierra arcillosa que abundan en suelos anegadizos y es el nido de unas hormigas pequeñas (termiteros). En la parte inferior de estos nidos existen diversas galerías de acceso a su interior y el nido está en la parte superior del mismo.
El narrador de esta historia o anécdota recordó: “superó más de un metro de altura, cosa que nunca había visto; nosotros cortábamos el copete del cupí –porque ahí anidan las larvas- y nos servía para alimentar los pavitos chicos. Fue cuando aprendí que el nido estaba arriba y debajo eran puras galerías”.
Obviamente estos insectos estaban previendo el gran temporal que se avecinaba y si mantenían la altura de los veinte centímetros iban a quedar sumergidos y significaba la muerte. Al respecto Carlos meditó: eso indica que el reino animal nos da un ejemplo del manejo de los sentidos y de la intuición para la prevención de muchas cosas........” (Nestor Rocha, Historiador y periodista independiente).


Finalmente, quiero terminar con un poema de Serafín J. García, el primero del libro “TACURUSES”, que se llama “Alvertencia” y en el que presenta sus versos como si fueran tacuruses precisamente….Obsérvese la particular ortografía que Don Serafín le daba a su poesía nativista.

ALVERTENCIA

Sobre'l lomo potro de mi campo crudo
-que nunca ha sentido de un arao la marca-,
prontos pa meyarles el filo a las rejas
estos altaneros tacuruses se alzan.

Son como celosos troperos que rondan,
engüeltos en ponchos de chilcas bagualas,
la tropa orejana de mis pensamientos,
mis libres ideas, mis chúcaras ansias.

Brujones que prueban el tiemple del campo,
perebas en ruda machés levantadas
que son pa mi orguyo lo qu'es pal de un gaucho
el surco que le abre de frente una daga.

Por eso al que quiera cruzar los potreros
sin triyos que tiene la estancia de mi alma,
le alvierto que debe tranquiar muy dispacio
si quiere librarse de alguna rodada...

** Serafín J. García


(foto Panoramio _Tacuruses en campos de Rocha)

(Todas las fotos, menos la última, identificada especialmente, son de Arinda González Bo, tomadas desde la ventanilla de un ómnibus en marcha y en un atardecer tormentoso - febrero 2010)
(Las imágenes se pueden ampliar con un click)

2 comentarios:

abrecabezas dijo...

Gracias Wilson .
Otra vez hicimos los deberes con tu blog ahora para el liceo justo tu publicacion le aclaro las dudas a mi hijo.
Tambien por no olvidar a nuestros antepasados
que Dios te bendiga siempre

Homero Estrada Taddei dijo...

Me encantó; cuanta sabiduría hay en la naturaleza. Y pensar que muchos pasamos por esos paisajes sin registrar esos detalles que entrañan tanta evolución.